viernes, 28 de febrero de 2014

Niños, autobuses y gatos o más conocido como cóctel infernal.

¡Muy buenas, chicos! Esta semana he estado de muy mal humor debido a causas diversas, entre ellas, como no, está la universidad y el autobús.

    Hoy, entre otras cosas, vengo a hablaros de una cosa que me ha llamado la atención esta semana y que creo que a vosotros, en especial, a vosotras, os la habrá llamado de igual manera. Me estoy refiriendo a esos papelitos que ponen en las alas de las compresas de ausonia para despegarlas, esos en los que viene frases "informativas" del tipo: "Al 50% de las mujeres las habían informado sobre la menstruación en la escuela" ; "El 68% de las mujeres apunta los días iniciales y finales de su menstruación para llevar un control". Ahora, yo, como mujer, me pregunto: ¿Esto quién lo ha escrito? y lo que es más importante: ¿con qué fin? O sea, a la primera pregunta decir que son hombres, sin duda alguna, algo así no puede tener otros autores. A la segunda pregunta pues no sé, sinceramente no sé con qué intención se dan esos datos estadísticos, es decir, me quedo igual sabiéndolo o no sabiéndolo. Antes, yo me acuerdo que sí que se esmeraban algo más en esas lecturas que haces mientras estás sentada en el retrete, pero parece que ya se les han acabado las ideas o eso, que las escriben hombres.

   ¿Por qué son tan cabrones los niños desde pequeños? Ese ha sido otro pensamiento que me ha ocupado la mente varios días. O sea, hay unos niños cabrones, porque no se les puede decir otra cosa, que critican a los compañeros en el autobús, y miras hacia donde ellos están mirando mientras cuchichean para saber quién es el criticado, y te topas con un chico monísimo con gafitas o con mochilas que son más grandes que ellos, sentado solo, mirando la carretera por la ventana y te da una pena... luego miras a los chicos en cuestión y te dan ganas de abrazar al pobre muchacho.¡Pero qué crueles son los niños! Yo lo digo por experiencia. ¿Cuántos "alba la calva" habré oído a lo largo de mi infancia y adolescencia? Y eso ya cuando no me dedicaba a rodar por las calles debido a mi peso; en esos casos, los motes eran mucho más dañinos.
Yo odio a los niños, los odio. Son repelentes, contaminan, hacen daño, lloran, gritan, moquean las 24 horas del día (¿os habéis dado cuenta?). Al igual que los gatos, joder, ¿a quién le gustan los gatos? A mí no. Son asquerosos- aquí siempre salta el típico que dice: "pero mi gato es muy cariñoso y no suelta pelos"; mira, nene, tu gato es como todos: un cúmulo de maullidos para que lo alimentes y ya está, no quiere saber nada más de ti, a ver si te enteras. 

   Ahora vosotros diréis, pero Alba, ¿el mundo para ti tiene algo bueno? y yo, muy sabiamente contestaré: sí, los dulces.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Enredos y no de pelo.

¡Hola chicos! os preguntaréis (o no) qué hago escribiendo a estas horas; la respuesta es que he ido a la universidad para dar una hora de cinco que debía dar esta mañana, sí, yo también comparto vuestra furia por esta injusticia que se nos ha hecho esta mañana.

Ahora bien, el motivo principal por el que escribo con tanta urgencia es que estando en la parada del autobús, sumergida en mis pensamientos sobre teorías muy profundas de índole lingüístico,me he dado cuenta de una contradicción que cometí anoche en mi blog. Como bien sabréis quien haya leído todos mis textos, en uno de ellos me quejé de la imagen que tenía de mí la gente de una persona seria y ayer evidencié con mis pensamientos que, efectivamente, LO SOY. He reflexionado acerca de esta contradicción, pero me he dado cuenta de algo: hay una diferencia abismal entre la percepción que tengo de mí misma y la que tienen los demás. He visto que mi comportamiento amable y extrovertido se combina a menudo-vale, muy a menudo- con un toque áspero de mal humor y descontento. No lo puedo evitar, lo llevo en los genes, ¿quién puede rebelarse contra ellos? No estoy diciendo que quisiera despojarme de ellos completamente, pero sí me gustaría poder cambiar algunos aspectos, aunque he de admitir que muchos los he mejorado y tengo testigos, por ejemplo y sin ir más lejos, mi novio, mi pobre novio, que tuvo (y tiene) que aguantarme mucho cuando comenzamos a salir. Desde aquí mi mas sincera enhorabuena por aguantarme; a muchos les es imposible.

Y ahora, tras esta reflexión tan profunda y que ha significado para mí un enorme cubo de agua fría, pasemos a hablar de temas más cotidianos: hoy me gustaría hablar de un fenómeno, no sé si mundial, nacional, pero sí regional, que veo a diario; en efecto, estoy hablando de esto:

                            La extraña, aunque curiosa, relación entre ancianos y obras.

Es decir, ¿por qué?, ¿qué habrá de interesante en una construcción? ya sé que supervisan las obras por mero entretenimiento, pero, ¿no hay cosas más interesantes que hacer esto? Supongo que el motivo de esa atracción de personas mayores a este tipo de cosas es su precio: "it's free" . Creo que estaréis de acuerdo conmigo cuando afirmo que cualquier tipo de actividad que sea gratis, les atrae mucho; y no me refiero a la actualidad con la crisis y las bajas pensiones, esta afición tiene mucho tiempo. Yo solo espero comprender este gusto por las obras en construcción cuando sea anciana.

martes, 18 de febrero de 2014

¿Me echábais de menos? ^_^

¡Wuuuuuuola chicos! ¿Qué tal? ¿Me habéis echado de menos? Espero que sí.
Quiero pedir disculpas a  mis cuatro o cinco lectores que me leen con seguridad-perdonad si sois más, eso me pondría muy contenta- por no haber publicado nada en estas casi dos semanas. He estado muy ocupada con la universidad, aunque sé que eso no os importa.

Bien, como todos estaréis pensando, ha pasado mucho tiempo desde que no escribo en el blog, por que lo tengo muchas cosas a las que criticar y de las que quejarme. Por ejemplo, la gente que no respeta mi espacio personal; sabéis que todo el mundo tiene un límite alrededor de su cuerpo al que es imposible acceder, yo por ejemplo, lo tengo muy reducido, es decir, me gusta que la gente me hable bastante alejada, y por eso no puedo soportar la gente que no lo respeta: ¿qué quieren de mííííí? La respuesta es sencilla: agobiarme y ponerme de mal humor. Con todas estas entradas estoy dando a entender que siempre estoy enfadada y que todo me molesta... os aviso de que no tenéis una imagen sobre mí muy acertada.

Cambiando de tema, el otro día busqué en YouTube música de hace unos 10 años más o menos, y he de decir que me encantó, echaba de menos las canciones que hablaban de temas tan... tan... tan...- ¿cómo decirlo?- "no sexuales". Bueno, quiero hacer una pequeña precisión: Andy y Lucas y Alex Ubago, lo siento mucho, pero no se podía tolerar ni hace 10 años ni dentro de 20; NO. Esas canciones que hablaban de besos inocentes y como mucho, caricias. Ahora sólo oigo "haser el amol" y cosas por el estilo. ¿Volverán esas canciones? ¿O la evolución de las criaturas adolescentes de ahora eliminarán por completo la posibilidad de esa vuelta de estilo? ¿Vosotros qué opináis? Me gusta que pongáis opiniones y comentarios, tanto si estáis de acuerdo, como si no; como si pensáis que soy idiota o subnormal, ¡hacedmelo saber!

Como conclusión final os dejo un vídeo que espero os traiga buenos recuerdos, o al menos alguna sonrisilla.

¡Pincha para tu disfrute!

P.D: en el primer videoclip que sale aparece una escena un tanto (WTF) extraña.
Efectivamente es la que estáis pensando, jajaja.

miércoles, 5 de febrero de 2014

¡¡¡Puedo poner título!!!

¡Hola, chicos! acabo de descubrir que se puede poner título a las entradas, ¡bien! Yo es que la lógica no la manejo mucho, y mucho menos la lógica aplastante, porque si subo la mirada un centímetro más  de donde estoy mirando ahora mismo para escribir pone: "título de la entrada". En fin, yo y mi increíble lucidez. Estoy segura de que todos los que me conocen están asintiendo con la cabeza en señal de que tengo razón.

Además, los que me conocen saben que no soy una chica seria-no vale el momento en el que voy en el autobús, en ese momento soy la persona más estúpida que pisa el autobús, con excepción de la señora que no para de toser y siento cómo sus gérmenes penetran dentro de mí. Ufff, qué sensación de resfriado tengo siempre que la veo. ¿Estará la mujer mala los 365 días del año?- y hecho este inciso, continuo con el tema principal: mi carácter. Vale, no estoy las 24 horas riéndome, eso es imposible, pero me considero una chica divertida y risueña. Sí que es verdad que tengo mis días...todo hay que decirlo- los que me conocen también sabrán esto bien- pero no soy como esas personas por las que, en parte, me dejé twitter (parece que era adicta, ¿no? "me dejé") porque no podía ser que una persona estuviera triste TODOS los malditos días del año, ¡NO PUEDE SER! La conclusión de todo esto, y donde quería llevaros, es que soy una chica muy normal, extrovertida y, si me apuráis, maravillosa.

Ahora viene la cuestión importante del día: ¿Quién me podría explicar Polifemo y Galatea de Góngora?
¿Nadie? De acuerdo, eso es lo que quería oír para quedarme tranquila. Otra cuestión, ¿alguien sabe por qué los profesores avisan de que están enfermos a la 1 de la mañana del día anterior? ¿Otra vez nadie?


martes, 4 de febrero de 2014

Hoy he de decir que hoy tengo la mentalidad un tanto barroca. He pensado en la fugacidad del tiempo y en todas las cosas que me quedan por hacer y otras tantas que me gustaría llevarlas a cabo también. Viniendo hacia mi casa en autobús a la salida de la universidad, a la que he ido sólo para dar una hora de clase, todo hay que decirlo, he visto una pareja de ancianos en la parada a la que le costaba sentarse y de repente me ha venido a la cabeza lo rápido que se pasa el tiempo. Todo esto suena a tópico, y lo es, pero parece que es en un momento concreto cuando se te activa ese pensamiento. He pensado en el futuro, en todos los viajes y experiencias que querría vivir, en mi familia, en la muerte, en la vejez, en definitiva, en el derribo que el tiempo hará de esas cosas.
Y entre tanto pensamiento he decidido que las cosas que tengo en mente, puedan llegar a realizarse algún día. Luego me he puesto el GTA y se me ha pasado. Es broma, aún lo tengo en mente.

Como veis, hoy no tengo cosas para criticar, bueno, en realidad sí que tengo, tengo siempre, joder, pero hoy me apetecía más reflexionar y espero también  haceros reflexionar, que criticar, que eso ya lo hago todos los días...

P.D: la otra noche soñé que hablaba con la gata de mi abuelo en inglés. Seguidamente, aparecía con un tanga, ¿alguien me podría dar una interpretación que no sea que soy una zoofílica? Gracias de antemano.