viernes, 8 de agosto de 2014

Verano, esa maldita estación.

¡Hoooooooola, gentucilla! ¿Qué tal, cómo estáis? ¿A qué nivel estáis odiando el verano? Ah,no, que se me olvidaba que a algunos os gusta... :/

Tenéis que explicarme cómo lo hacéis, o sea, cómo mierda aguantáis de buen humor estos calores asfixiantes, sofocantes, dignos del mismísimo infierno. Bueno, ya, está la opción de la piscina, sí, muy bien para unas horas, pero ¿y las demás? Maldito calor, no puedes salir de tu casa. "Pues vete a la playa" me recomendaréis. PUES NO. Odio la playa, yo creo que más que ninguna otra cosa en este mundo, de verdad, ¿hay algo más asqueroso? Arena pegajosa y ardiendo, agua llena de meados y caliente que parece que soy el ingrediente principal de un caldo, y gente, mucha gente; gente mirona. O sea, quien tenga que ir por obligación a la playa porque tenga casa y no tenga otro lado donde pasar las vacaciones que ese sitio maldito, que sepa que ha sido castigado de una forma horrible. ¿Quién mierda está encantado con ir descalzo todo el día acumulando MIIIIEERDA en los pies y  arena? ¿Quién, joder? Bueno, seguro que hay alguien; pues me caéis mal.

Aunque no lo creáis hay cosas que me agradan del verano, como los helados. Ya está. Ah, sí, y que tengo más tiempo para hacer recetas :):):):):):):):) Quizá alguna próxima entrada la haga explicando alguna receta. Ya puedo ver vuestras sonrisas desde aquí, golosones.

Ahora no tengo mucho tiempo de escribir porque estoy trabajando, otra cosa formidable del verano -en este caso sí que lo digo de verdad- porque para aguantar a mis hermanos todo el día, pues prefiero trabajar aguantando otra gente. Esa es otra cosa negativa, que no solo estoy yo de vacaciones, está todo el mundo y os veo a todo el mundo en todos los lugares a los que voy. A lo mejor ya es que os veo en mi cabeza, pero dejad de perseguirme, por favor.

En fin, ya sé que no he contado mucho, pero me reservo para otros capítulos de "cosas que odia Alba".
Ahora, por último, para que el blog os deje un regustillo dulce después de este despliegue de cosas amargas, os dejo una fotillo de mi pequeña lista de cosas que adoro: los cachorricos *.* Uy, qué bonicos son :)


Si esto no os enternece, sois monstruos.